DIARIO DE TRIANA VII

96 comentarios en “DIARIO DE TRIANA VII”

    1. El fuego se enciende para quitar el frío, y luego lo que hay que intentar es que no se apague la llama, aún cuando el calor ya se haya extendido al resto de la casa…
      Encenderlo es sencillo en apariencia, pero tiene su técnica, y lo realmente complicado es mantenerlo encendido después de mucho tiempo verdad?
      Gracias amor!

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          1. Que si, que, te prometo que hay bailes, mimos, bromas, miradas y deseo, duchas compartidas y arrumacos bajo la manta!!!
            Pero bueno, mientras tu lo relates así de bien y con tanto sentimiento, suspiraremos igual, besitos!!!

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  1. Dando pasos va Triana hacia el crepitar del alma
    él entre tus sueños regresa para quedarse hasta el alba
    mas cuando los rayos calienten lo que las llamas apagan
    se apartará lentamente a mirarte tras la ventana

    Besos de los que tu sabes, de los de abrir los ojos y despertar al mañana

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  2. Llovía a mares y el frío otoñal me calaba hasta mis imprudentes huesos. Don Gonzalo, mi fiel taxista del aeropuerto me lo había advertido, pero no quise hacerle caso cuando me bajé de su Mercedes, mucho antes de llegar a la casa de la playa. Precisamente por su playa, completamente desierta en aquel agridulce y lluvioso atardecer, llegué con mis zapatos en la mano justo a tiempo para ver como Triana, tan alocada como siempre, entraba en la casa con varios troncos de leña, apenas abrigada por su vieja manta morada y unas zapatillas deportivas con los traviesos cordones intentando ponerle la zancadilla…
    Dejé mi mochila y el bolso de mi portátil en la entrada mientras intentaba controlar mi impaciencia. Mis pies descalzos fueron dejando un rastro de huellas de arena húmeda desde la entrada hasta el salón, donde el fuego empezaba a cobrar vida. Miré unos segundos hacia atrás y vi aquellas huellas en el suelo… Muchos recuerdos en apenas unos fugaces segundos y emociones nuevas para compartir con ella.
    De rodillas frente al fuego de la chimenea, la luz de las llamas recortaba la figura de Triana como el de una espada al rojo vivo entre el carbón de una fragua. Son imágenes que solo se viven una vez y de las que es imposible olvidarse.
    Sin hacer ruido pero sin ocultar mi presencia, me arrodillé a su lado para besarla. El momento se hizo mágico cuando la voz de Allison Moorer nos sugería que había un suave y blando lugar donde caer… justo a nuestras espaldas.
    Le tendí la mano y le dije, ¿bailas, preciosa? y ella, con un salto y un “por supuesto” en sus labios se puso en pie dejando atrás su manta y nos fundimos en un fascinante y sensual abrazo.
    Contagiados por el ardor de la cercana chimenea, con nuestros cuerpos enredados como cisnes en celo, Triana empezó a desnudarme sin dejar de besarnos todo cuanto encontrábamos al alcance de nuestras bocas…
    Mi pantalón caía al suelo cuando con su mano derecha en mi pecho, me empujó con energía hacía el sofá, donde me quedé sentado, admirándola una vez más, con la luz de las brasas a su espalda.
    Solo ella sabe como quitarse la ropa sin quedarse desnuda y lo hace para mi, solo para mi, algo que haría que me enamorase aun más, si cabe, aunque creo que más ya roza lo imposible…
    – Te he echado de menos, me dijo con su voz de color de mar y le pedí lo que mas deseaba, – ven aquí- le supliqué con mi voz mezclada en mi mirada. Y lo hizó, una vez más como si fuera la primera. Lentamente se sentó sobre mi, arqueando su espalda mientras una parte de mi entraba lentamente al calor de su cuerpo…
    “Please, let me hear your moans of pleasure, once more, once more…” Meses atrás, mi compañero de habitación, en un frío motel me dijo que, algunas noches me lo escuchaba decir en sueños…
    – Bienvenido a casa, me dijo, el sueño se ha cumplido. No se como lo hace pero ella, ella siempre cumple mis sueños.

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    1. Le dejé dormido en el sofá, el viaje y los últimos meses habían sido agotadores. Me vestí sin hacer ruido y fui recogiendo la maraña de ropa que habíamos dejado tirada por el suelo en el fragor de la batalla. Le miré un momento en silencio. Adoraba verle dormido, con esa expresión de paz que adornaba su cara y su media sonrisa. En sueños le escuché decir “please, let me hear your moans of pleasure…once more….
      Me acerquè a la cocina, en la que había estado preparando durante toda la tarde una cena especial para cuando llegase. Como enamorado del fruto marino, le encantaba cualquier pescado o marisco, y yo había encontrado la vieiras más frescas del mercado esa mañana para hacerlas con jamón como a el le gustaban. El sofrito listo desde esa tarde y solo quedaban los minutos de horno. Puse la mesa, al lado de la ventana y serví el albariño en dos copas de fino cristal de bohemia. Luego avivé el fuego que casi se estaba apagando y me acerqué despacio. Esta vez fui yo la que se arrodilló a su lado en el sofá mientras dormía.
      -Amor, la cena está casi lista.
      Hizo un mohín muy gracioso y me cogió entre sus brazos riendo.
      -La cena eres tú, gritó.
      Y los dos caimos al suelo sobre la mullida alfombra.
      Desnudo se colocó sobre mi, mirándome, admirándome, contemplando mi cara y mi cuerpo tanto tiempo deseado en la distancia. Cuando posaba sus ojos en mi de esa forma, una llamarada me recorría fluyendo desde lo mas profundo de mis entrañas y quemándome de deseo. Me desnudó sin prisa. Besando cada poro de mi piel….
      El timbre de horno anunció que las vieiras ya estaban….
      -Es lo que tiene el marisco, que se hace muy deprisa…
      Se levantó, caminó desnudo hasta la cocina, momento que aproveché para contemplar su espléndido trasero, y volvió sin haber perdido un ápice de deseo por mi, esta vez la vista era frontal y tan estupenda como la anterior si cabe.
      Muerta de deseo estaba cuando se inclinó entre mis piernas flexionadas para cenarme.
      El vino se calentó y yo también pero el hambre había que aplacarla de alguna manera y la nuestra no tenía límites.

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      1. Vieiras con jamón al horno…!!!! El Ying y el Yang de mis platos predilectos…!!!
        Hoy no me despertado ningún odioso timbre ni nudillos el la puerta… Preciosa tu entrada de Triana… Me sorprendiste y gracias por dejarme dormir en tu sofá, realmente lo necesitaba.
        Besos y abraciños cálidos desde Tenerife, once more, once more…

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          1. Bueno… muchas horas de viaje pasan factura al más aguerrido, pero voy retomando mi sitio en el sofá… Tengo por delante un largo periodo de descanso y un montón de borradores e ideas por ordenar…y recuerdos que borrar también.
            Un placer poder aportar mi punto de vista a tu bella y sensual Triana… Besos y abrazos desde el calor, bendito calor de Tenerife.

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              1. Nada que perdonar, la sonrrisa me sale fácil… Mañana saldré con mis amigo en moto por la isla a pasear esta vida en flor…!!! ☺☺☺😂😃✌✌✌a ver si me acuedo de como se hace porque mis amiguetes no son tan indulgentes como tú. Abrazos moteros desde esta preciosa isla.

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              2. A los 20, lo típico, mucha potencia sin control…A los 53, la experiencia llena nos huecos que la juventud nos va dejando en su cruel retirada… 🙂 🙂 🙂
                Como motero de nacimiento que soy, la idea es morir joven lo más tarde posible…!!!!

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              3. A los 42 se tiene la audacia de los 18, aún no hay goteras destacables, se piensa todo más pero nos da todo menos miedo, nos empezamos a conocer más y mejor….bueno, no estamos mal. Aunque lo de las “riendas de nuestra vida” es debatible. Si entendemos “las riendas” como hacer aquello que nos apetece sin seguir lo que marca el resto, si. Si entendemos “las riendas” como llevar una vida ordenada, saludable y plena, si. Si entendemos “las riendas” como tenerlo todo controlado…..ahí creo que no. Nunca he tenido tantas certezas de no tener certezas como hasta ahora. Por eso yo como soy una jovenzuela, os pregunto a los mayores jajaja.

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  3. Ya extrañaba yo a Triana y a su querido viajero… Porque es viajero, ¿no? ¿A qué se dedica el hombre? Va y viene… ¿Es piloto, marinero, casado? ¡Casado! No… Casado no… Comerciante al otro lado del mundo… Ah… no importa… Lo que importa son esos encuentros tan románticos… ¿Quién fuera Triana?

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    1. Ha vuelto a casa Mel, va y viene y no se detiene ya sabes jajajaja. Podría ser cualquiera de esas cosas o ninguna de ellas. O podría ser todas a la vez pero cada vez que vuelve, la vuelve loca a la pobre,que está en un sin vivir constante con tanto ir y venir. Un besazo y bienvenida amor.

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  4. Comienzas hablando de pilas y troncos para la chimenea, tal y como te enseñaron a ti, tal y como me enseñaron a mi. Y me emocioné y tras el fuego…TriAna. Buffff sin comentarios. Al final ni piñas, ni troncos, ni manta ni música country (unas de mis favoritas) al final TriAna en su más pura esencia.
    Muchas gracias Ana por brindarnos tanto talento.

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